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Nueva área protegida para especie de ave endémica y amenazada de Colombia.

La Sierra Nevada de Santa Marta “joya de la conservación” es el segundo lugar más importante del mundo para la conservación de las aves y los anfibios

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Periquito de Santa Marta – Foto: Murray Cooper

Se trata de una nueva propiedad adquirida por la fundación ProAves de Colombia con el apoyo de American Bird Conservancy (ABC), organización de conservación líder en los Estados Unidos. Esta es un área  clave para la protección de una de las aves más amenazadas del mundo, el endémico Periquito de Santa Marta.

Son 59 hectáreas de un predio conocido como La Cumbre que expande la Reserva Natural de las Aves El Dorado, creada en año 2006 con el apoyo de ABC y Conservación Internacional  basándose en la urgencia de conservar 647 hectáreas de uno de los sitios más frágiles e importantes de Colombia, la Sierra Nevada de Santa Marta. La adquisición de tierras adicionales en el 2010 y 2012 han ampliado la reserva de sus actuales 1.024 hectáreas.

La Reserva El Dorado se encuentra en Colombia, en la Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo antiguo y aislado en el extremo norte del país a pocos kilómetros del mar Caribe y el único lugar en la tierra donde habita ésta especie endémica de loro.

“Hemos estado negociando esta propiedad durante unos cinco años y el esfuerzo, absolutamente, valió la pena. La propiedad une dos zonas boscosas y nos permitirá crear más hábitat de cría y alimentación para el periquito a lo largo de la cuchilla de San Lorenzo, un área que contiene la mayor población conocida de la especie”, dijo Alonso Quevedo Director Ejecutivo de ProAves.

“Esta Reserva es una joya de la conservación. Está en una zona clasificada como el segundo lugar más importante para las aves y anfibios amenazados en el mundo. También proporciona un hábitat crítico para más de cuarenta aves migratorias neotropicales y mantiene niveles excepcionales de diversidad de endemismos de plantas, anfibios y mariposas “, dijo el Dr. George Fenwick, Presidente de ABC.

Al menos 19 especies de aves endémicas y más de 52 subespecies de aves están restringidas a la Sierra Nevada de Santa Marta. La gama completa de zonas de vida tropicales y húmedas condensadas ​​a lo largo de la vertiente norte de la Sierra Nevada ha dado lugar a una diversidad extraordinaria con 635 especies de aves registradas. Estas montañas son un punto de parada vital para las aves migratorias neotropicales que se reproducen en los Estados Unidos y Canadá, como la Reinita Alidorada. La Alianza para la Cero Extinción, reconoció la Reserva como un sitio AZE por la presencia de múltiples especies amenazadas que sólo se encuentran en este lugar.

Sólo el 15% de la vegetación original de la Sierra Nevada permanece inalterada después de décadas de colonización y de expansión agrícola. A pesar del Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta, la invasión y la deforestación continúan fragmento y despojando los ecosistemas forestales montanos sensibles en las elevaciones del macizo. Para agravar el problema, muchas de las especies endémicas sobreviven sólo entre los  1300 y 2600 m.s.n.m.  donde su distribución comprende menos de 500 kilómetros cuadrados, lo que significa que el deterioro de su hábitat presenta un riesgo real de extinción para muchas de estas especies endémicas.

Las 59 hectáreas de la nueva área que se adicionan, están cubiertas solo parcialmente de bosques y contienen una importante concentración de palma Ceroxylon ceriferum, sitio de anidación del periquito de Santa Marta y hábitat del Atrapamoscas de Santa Marta (Myiotheretes perix) y del Arañero de Santa Marta (Myiothlypis basileuterus).

Con el apoyo continuo de ABC, ProAves contratará a un guardabosques adicional para apoyar el monitoreo del Periquito de Santa Marta y la restauración del hábitat en el área a través de la reforestación con la palma. Así mismo con el apoyo de Loro Parque Fundación y el programa de Nidos Artificiales, venimos trabajando en el aumento de la población del loro. El guardabosque adicional también será fundamental para la vigilancia de esta área y evitar la reciente incursión de construcciones de casas vacacionales en la zona.

Además del Periquito de Santa Marta, la zona también es un bastión de especies de ranas como la  Atelopus laetissimus (CR), Atelopus Nahumae (CR), Eleutherodactylus ruthveni (ES), y Eleutherodactylus insignatus (ES).

Este proyecto fue apoyado por varias organizaciones, incluyendo World Land Trust, Robert Wilson Trust, la Fundación Marshall-Reynolds, Quick Response Biodiversity Fund y la Fundación Weeden.

Con el apoyo de:

abc

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